Apoya tu espalda
Reduce el riesgo de dolor de espalda ajustando tu silla para que tu espalda baja esté bien apoyada.
Una silla correctamente ajustada reducirá la tensión en tu columna. Consigue una que sea fácilmente adaptable para que puedas cambiar la altura, la posición posterior y la inclinación.
Tus rodillas deben estar ligeramente más bajas que tus caderas. Usa un taburete, si lo consideras necesario.
Ajusta tu silla
Ajusta la altura de tu silla de escritorio para que puedas usar el teclado con las muñecas y los antebrazos derechos y nivelados con el piso. Esto puede ayudar a prevenir lesiones por esfuerzo repetitivo.
Tus codos deben estar al lado de tu cuerpo para que tu brazo forme una L en la articulación del codo.
Descansa tus pies en el piso
Coloca tus pies planos en el piso. Si no lo están, pregunta si puedes tener un taburete, lo que le permitirá descansarlos a un nivel que sea cómodo.
No cruces las piernas, ya que esto puede contribuir a problemas relacionados con la postura.
Coloca tu monitor a la altura de tus ojos
Tu pantalla debe estar directamente frente a ti. Una buena guía es colocar el monitor a un brazo de distancia, con la parte superior de la pantalla aproximadamente al nivel de los ojos.
Para lograr esto, es posible que necesites un soporte para monitor. Si la pantalla es demasiado alta o demasiado baja, tendrá que doblar el cuello, lo que puede ser incómodo y si contrataste una empresa especializada en el alquiler de laptops debes de revisar bien las características del monitor.
Mantén el teclado justo frente a ti
Cuando escribas coloca el teclado frente a ti. Deja un espacio de aproximadamente de 10 a 15 centímetros (100 mm-150 mm) en la parte frontal del escritorio para descansar las muñecas entre los lapsos de escritura.
Mantén los brazos doblados en forma de L y los codos a los lados.
A algunas personas les gusta usar un reposamuñecas para mantenerlas rectas y al mismo nivel que las teclas.
Mantén el mouse cerca
Coloca y usa el mouse lo más cerca posible de ti. Una alfombrilla de ratón con una almohadilla para la muñeca puede ayudar a mantenerla recta y evitar flexiones incómodas.
Si no está usando tu teclado, empújalo hacia un lado para acercar el mouse a ti.
Evita el reflejo de la pantalla
Tu pantalla debe estar libre de reflejos. Si hay resplandor en ésta, sostén un espejo frente a la pantalla para saber qué lo está causando.
Coloca el monitor para evitar el reflejo de la luz del techo y la luz solar. Si es necesario, deslice las persianas a través de las ventanas.
Ajusta el brillo o el contraste de la pantalla puede hacer que sea mucho más fácil de usar.
Evita usar lentes bifocales
Si tienes anteojos bifocales, es posible que sean los menos ideales para trabajar en la computadora. Es importante poder ver la pantalla fácilmente sin tener que subir o bajar la cabeza.
Si no puedes trabajar cómodamente con lentes bifocales, es probable que necesites un tipo diferente de anteojos. Consulta a tu oftalmólogo si tienes dudas.
Haz los objetos fáciles de alcanzar
Coloca los objetos de uso frecuente, como tu teléfono o grapadora, al alcance de la mano. Evita estirar o torcer repetidamente para alcanzar cosas.
Evita la tensión del teléfono
Si pasa mucho tiempo en el teléfono, intenta cambiarlo por unos auriculares. Apoyar repetidamente el teléfono entre la oreja y el hombro puede tensar los músculos del cuello.
Consejos
Recuerda que no debes sentarte en la misma posición por mucho tiempo. Asegúrate de cambiar tu postura con la mayor frecuencia posible y tener una rutina de estiramiento rápido para restablecer el cuerpo.
Los descansos cortos frecuentes son mejores para la espalda que los menos largos. Le da a los músculos la oportunidad de relajarse mientras que otros sufren la tensión.




