Como redactores de este medio periodístico digital, hemos sido testigos con el pasar de los años, de que esta parte de la amazonía peruana es un destino fascinante y que ha cautivado a propios y extraños, ya que encierra una cantidad generosa de biodiversidad en flora y fauna, además de un agradable clima templado. También se precia de ser el epicentro de miles de orquídeas, e históricamente es la primera ciudad fundada en la selva del Perú por mencionar algunos.
Eso ha hecho que muchas personas decidan dejar sus ciudades y cambiarlas por este espacio, por este pedazo de tierra que los recibió y los abrigó con amor.
Ejemplos de estos tenemos muchos, la agradable pareja que lo dejó todo en su natal Japón y abrió un hospedaje ecológico camino a los baños termales, o el italiano Didonato Salvatore que cautivado por estas tierras hasta aperturó su pequeña fábrica de chocolates «Cacao Maravillao» .
Así podemos mencionar a muchas personas y familias, que de cerca o de lejos, nacionales o extranjeros, decidieron venir por Moyobamba.
Es así que conocimos a Vicente Vargas Egas, médico de profesión con especialidad en oncología, huancaíno de nacimiento que por la invitación de un colega, se paseó por Tarapoto y Moyobamba hace pocos años, y que después de su regreso, no podía sacarse de la cabeza a Moyobamba. Un romance que ha sido capaz de dejar todo en su natal Huancayo para convertirse en un «moyocho de corazón»
Así inicia su relato el Dr. Vicente Vargas Egas, personaje visionario que tras su llegada a Moyobamba quedó embelesado por el espectacular paisaje que se dibujaba frente a el, y que un 14 de febrero del 2021, Día del Amor y la Amistad, abrió el ahora conocido “Fundo El Colibrí”.
«Mi anhelo es crear un «Anillo Turístico» que recorra los alrededores de la ciudad, con la finalidad de impulsar el turismo y posicionar a Moyobamba como punto de interés a nivel nacional y porque no decir internacional», nos menciona.
Como las grandes historias de superación el Dr. Vicente Vargas y su esposa son de orígenes muy humildes, quienes salieron adelante con sus estudios superiores, gracias a los esfuerzos de sus progenitores.
Tras haber laborado en Lima por muchos años y cerca ya de la jubilación, formaron una familia muy unida. Y es allí donde nace la pregunta, ¿Y dónde pensamos pasar la vejez de manera tranquila?
Sin dudarlo se dirigieron a su tierra natal, Huancayo y adquirieron un terreno. Pero al poco tiempo todo cambiaría de rumbo drásticamente para toda su familia.
¿COMO LLEGARON HASTA MOYOBAMBA?
Fue gracias a las recomendaciones e insistencias de un amigo del trabajo, que solía venir a hacer labores de anestesiólogo en Moyobamba, quien en cortas palabras le describía un lugar de ensueño.
Llegué hace 7 años a esta hermosa ciudad como un “turista primerizo” compramos un Tour familiar en familia un 25 de diciembre del 2014 y allí empezó nuestra aventura.
Tras visualizar lo barato que se vendían los terrenos en aquellos años, pero sobre todo la hermosa naturaleza de la selva. Primero recorrió Tarapoto el cual le gustó en primera instancia. Eso cambiaría a los pocos días tras su llegada a Moyobamba, donde quedó enamorado del agradable y tibio clima de la zona.
Fue entonces que tras su regreso a Lima encargó a su amigo que le buscase todos los fundos que estén en venta. A fines de enero del 2015, ese amigo se presentó ante su persona, con todo un listado de fundos en venta en Moyobamba, “alisté maletas con mi esposa y me vine nuevamente a Moyobamba el 13 de febrero del mismo año”, relata sonriente el Dr. Vicente.
En su primer día de exploración de los terrenos, ninguno logró convencerlos. Fue el 14 del día siguiente, donde tras una torrencial lluvia retornaron desganados por no haber encontrado uno de su agrado.
“EL CIELO SE DESPEJÓ Y EL SOL ILUMINABA UN PAISAJE COMO DE PELÍCULA”
El reloj apuntaban las 11 de la mañana, cuando una señora de la casa donde se encontraban les mencionó sobre un terreno que estaba “acá cerquita”, en la misma ciudad de Moyobamba. Su vuelo a Lima partía a las 3 de la tarde, no perdieron más tiempo y como último recorrido fueron guiados por aquella mujer.
“El camino de acceso estaba puro barro por la torrencial de aquella mañana, hasta se me salieron los zapatos hasta llegar al lugar, en ese momento, salió el sol, bonito y desde una cúpula pudimos observar los pastizales, con vacas y caballos que pastaban, una imagen como de película, así me sentí, y mi esposa deslumbraba una sonrisa y con sus ojos llenos de asombro de lo tan bonito que era el paisaje».
«Ese era el terreno que querían vender, conversamos con la dueña, sin saber las medidas del terreno y sin un sol en manos, acordamos un precio y fechas en las que se pagaría”; nos describe Vicente Vargas con pequeñas carcajadas de aquella peculiar experiencia.
Tras eso se realizaron las medidas del terreno que en un principio les dijeron eran 14 hectáreas, para su sorpresa fueron un poco más de 20 hectáreas que había adquirido. Pero su entusiasmo se acabó, cuando al siguiente año entre marzo y abril del 2016, su terreno quedó totalmente inundado, ya que limitaba con el rio Mayo, el agua cubrió gran parte de la propiedad, pero ellos siguieron adelante.
Como todo emprendedor, buscó contactos para tratar de sembrar y cosechar arroz. Pero, al llegar el siguiente invierno se volvió a inundar; eran más de 10 hectáreas que se inundaban, fue allí donde realmente su sueño se tornaba cada vez más lejano.
LA GRANDIOSA IDEA DE CONSTRUIR UNA LAGUNA, UN CAMBIO DE PERSPECTIVA
“Fue entonces una tarde cuando observaba toda la inundación desde el segundo piso de la casa, y vi a Cristian, un chico de 12 años quien estaba pescando y navegando sobre una balsa de madera en medio de toda esa inundación. En ese momento es donde se me cambió totalmente la perspectiva del qué hacer con este terreno, donde la próxima vez que se inunde el terreno, buscaremos que el agua se retenga y no dejar que se vaya».
«Movimos la maquinaria y adecuamos nuestra laguna de 5 mil metros cuadrados como inicio, con la mentalidad de poner peces para poder pescar en su momento, nada más”, nos comenta mientras mira sonriendo la laguna.
LAS EXPERIENCIAS EN OTROS ATRACTIVOS TURÍSTICOS QUE VISIONARON SU NUEVO SUEÑO
El Dr. Vicente no vivía en Moyobamba hasta ese entonces, por su trabajo en el Hospital Loayza en Lima, venía cada mes a hacer cotizaciones. En un paseo a Lunahuaná, pudo ampliar su visión, allí observó que brindaban el servicio de “Canopy”, y se dio cuenta que su terreno también tenía esa posibilidad por situarse en pendiente.
Volvió a Moyobamba, buscó y contrató a todo precio a los ingenieros especializados en el tema del Canopy, preguntó que si podía llegar hasta el río Mayo, le respondieron que sí, y la felicidad lo invadió por completo.
Tuvo un contratiempo, ya que los ingenieros no le entregaron con la meta de llegar al río, nuevamente se puso más presupuesto, al poco tiempo se culminó la travesía tanto de ida y vuelta, siendo más de mil metros en total hasta llegar al mismo río.
«Fue en otra oportunidad en Lima que alguien me dice que, en Satipo, hay un lugar que es igual a su proyecto, se llama “Las Garzas”, tienen una laguna cerca al río y que cuenta con motos acuáticas dentro de la laguna. Eso me dijeron un jueves y él partió al día siguiente hacia allá. Esa determinación me permitió tener una visión aún más amplia».
Vicente Vargas ya en Satipo, contactó con el dueño del lugar que generosamente le abrió las puertas.
“Me comentó que, los 5 mil metros cuadrados que teníamos de laguna, no iban a ser suficientes para meter motos acuáticas, como mínimo tenían que ser 15 mil metros”.
Vicente además de construir y aumentar a 15 mil metros cuadrados, muy entusiasmado nos comentó que incluso ya está en marcha una laguna pequeña para carritos acuáticos a pedal.

Poco a poco creció la idea de hacer un recreo turístico (fundo El Colibrí) lo que nos demandó aproximadamente 4 años de trabajo y mucho esfuerzo… teníamos que crear accesos y reuniones con los vecinos, nos unimos y con faenas hicimos caminos afirmados, puentes de concreto y alcantarillas, solo con la fuerza de la motivación y pensando en el desarrollo de nuestro sector que nos estimuló.
Al principio Vicente relata que, no contaba con el apoyo de sus hijos, pero su determinación fue tal que decidió venir a vivir a Moyobamba él solo, tras conseguir ser trasladado a laborar en el hospital Minsa Moyobamba, donde sus hijos que incluso ya tenían estudios y trabajo determinados en Lima y el extranjero, dejaron todo, se sumaron a él, hoy por hoy gerencian el Fundo Colibrí y trabajan junto a su padre.
TODO LO QUE OFRECE EL FUNDO COLIBRÍ ES ÚNICO EN TODO EL PERÚ
En el Perú hay muchos lugares similares, en un lugar encontrarás canopy y columpios, en otro restaurante y piscina, o quizás una laguna y canopy, pero aquí en el Colibrí es el único lugar de todo el Perú que encontrarás:
CANOPY HASTA EL RIO MAYO.- Su imponente infraestructura será sin exageraciones el principal atractivo turístico, que desde su punto de partida te brinda una espectacular vista de la zona y de los otros atractivos.

La experiencia en la trayectoria es de ida y vuelta será sin duda alguna única en el Perú, ya que el recorrido es sobre la gran laguna, y en el trayecto ofrecerá una vista magnífica del rio Mayo hasta llegar a ese mismo.
PISCINA y RESTAURANTE.- Es una piscina semi-olímpica mide 25 por 15 metros, de igual manera, están a la espera de que el municipio les brinde la licencia de uso de su piscina, propicio para darse un relajo, obviamente no sin antes haber disfrutado de los otros atractivos.
La comida que ofrece con temática selvática en su mayoría, con platos de la costa, como nuestro plato bandera “El Ceviche”.
Pero, lo que llama la atención es la decoración en su presentación, ya que sirven la comida con modelos únicos, y no es la típica “acumulación” a la que podemos estar acostumbrados.
LAGUNAS.- Cuenta con sorprendentes lagunas que se llenan con agua bombeada del mismo río Mayo y que en invierno se llena naturalmente por la crecida del rio, una de 5 mil metros cuadrados, para botes a pedal, la más grande e imponente de 15 mil metros2, con motos acuáticas de primera y un yate elegante de paseos familiares.
EL CULUMPIO MÁS GRANDE DE PERÚ EN INFRAESTRUCTURA.- Con una altura de 22 metros, no apta para personas que sufren de vértigo, es el columpio más grande del Perú hablando técnicamente de la infraestructura en sí, ya que existen otros que ganan altura por el precipicio en el que se encuentran.

ESPACIOS PARA CUATRIMOTOS Y CARERAS EN MOTOCROSS.- Espacios para los niños y espacios para los adultos en cuatrimoto. Además el día domingo 22 de agosto 2021 realizó competencia de “ENDURO-CROSS”, donde hasta un niño participó, sorprendiendo a todos con su desempeño, además se contó con personal asistencial en caso de accidentes.


Actualmente no todos estos servicios están a disposición del público, ya que ahora se está realizando el trámite para que el Fundo Colibrí se convierta en un Operador Turístico, cambiando su razón jurídica de E.I.R.L a ser S.A.C, eso no les tomaría más de un mes, a enero del 2022 podría estar todo funcionando adecuadamente con sus licencias.
QUE TODOS SE SUMEN Y NADIE SE QUEDE, CONSTRUYAMOS UN ANILLO TURÍSTICO PARA MOYOBAMBA
Ahora los mismos vecinos en unión con otros grupos de asociaciones y sectores cercanos nos hemos propuesto, liderados entre otros por nuestro amigo Eduar Chuque, quien es un distinguido guía turístico de Moyobamba a crear un Corredor Turístico, que se inicia en el peaje de ingreso a Moyobamba, continuando por la urb. Los Jardines, el sector de Rumiyacu, punta de Doñe, sector Tumba, sector San Lorenzo, Hacienda Campo Verde, Fundo el Colibrí, saliendo por el puerto de Metoyacu y continuar hasta el puerto de Tahuishco.
“Cuando lleguemos al Puerto de Tahuishco, queremos que se nos sumen, porque a mediano plazo, en bien de Moyobamba, queremos que se construya una Anillo Turístico, que conecte todos los atractivos que ofrece Moyobamba, desde los puntos mencionados hasta el Puerto de Tahuishco con todo lo que ofrece y que finalmente conecte hasta los baños termales, esa es la visión, conectar todo lo que ofrece Moyobamba en ese soñado y cada vez más cercano Anillo Turístico.
«¡CON EL CORAZÓN DE VARGAS!»
Recordando y citando la conocida frase, “Con el corazón de Vargas, con el empuje de Vargas, con los huevos de Vargas”, no hay mejor frase para describir todo el proceso que ha tenido que sobrellevar el Dr. Vicente Vargas, alguien que hace 7 años era totalmente ajeno a la vida en la selva y a quien le bastó tan solo un día para quedar enamorado de esta tierra mágica llamada Moyobamba.
Porque hay que tener los “Huevos” bien puestos, para dejar todo lo que has obtenido en tu vida, incluso vender tus propiedades de tu tierra natal y venirte a una ciudad a que nunca has conocido, haciendo la apuesta de su vida.
Hoy el Dr. Vicente Vargas una persona humilde, nos abre sus puertas diariamente para compartir con cualquier persona aquel sueño que alguna vez vio lejano y que ahora es el “BOOM” del Alto Mayo, para él, esto recién está comenzando, la apuesta por Moyobamba tiene que ser compartida con todo el Perú y con el Mundo.
El Dr. Vicente Vargas, en definitiva es un «Huaycaíno de nacimiento, pero Moyobambino de Corazón«.
Quien hoy debe de estar viendo un nuevo amanecer en Moyobamba, visualizando ese paisaje de película y pensando en nuevos proyectos por los cuales apostar, porque para personas como él, el momento de hacer las cosas es el ahora.
Datos:
Todos los postes de conexión eléctrica pertenecen al Fundo Colibrí, ya que al no tener apoyo de la empresa que presta este servicio, fue financiado por el Dr. Vicente, que sin dudarlo hizo ese proyecto que es fundamental, con un presupuesto de más de 70 mil soles.
El Fundo Colibrí actualmente hasta este 23 de agosto del 2021, tiene a 30 personas laborando, además mueve el mercado y la economía local, por su gran consumo de los insumos para su cocina y los productos para el consumo de los clientes.
Tanto Eduar Chuque como el Dr. Vicente Vargas vienen trabajando y coordinando con los residentes de todo el circuito turístico y con los que se sigan sumando para que este proyecto se haga realidad.
«Queremos que estos terrenos se conserven sin la intervención de las inmobiliarias, evitando que se llegue a lotizar en su mayoría, buscamos que se mantengan de forma natural. Queremos reforestar todos los espacios cercanos necesarios a mediano plazo, y consolidar un Eco-Turismo para Moyobamba», finaliza.
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