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Feliz aniversario

por Karol Josep Vela Pizarro
MNC Medios

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Medio de Comunicación Digital
prensa@moyobamba.com

Como no recordar la fecha en que nos vimos por primera vez, jamás podría olvidar aquel día en que nuestras miradas se cruzaron y nuestros seres de inmediato hicieran clic, cual si estuvimos destinados el uno para el otro; probablemente algunos dirán que me hiciste brujería, en cambio yo, yo podría afirmar que no, pues nunca antes te vi, no, en esta ocasión creeré en el destino y diré, que fue él, el destino, quién quiso juntarnos, y, aunque no sé cuánto tiempo más durará nuestra relación, al menos por ahora, te agradezco por estar conmigo todo este año, sí, gracias por cuidarme siempre, no sabes cuánto es que te debo.

¿Te acuerdas de nuestra primera cita?, las cosas no iban tan bien que digamos, no, definitivamente no; salir de casa era un tanto complicado, de hecho, hasta ahora lo es, la diferencia es que hoy tenemos menos restricciones que antes; pero, en aquellos días, no podías salir por cualquier cosa, no, debías salir sólo y únicamente si era necesario; salir era peligroso, lo era menos si tú me acompañabas, una vez más, gracias por no permitir que salga sin ti nunca, aunque esto suene algo “tóxico”.

Lo lindo de esos primeros días, o meses, en que iniciamos lo nuestro, era contar con seguridad por todos lados, sí, te acuerdas de que el ejército y la policía rondaba por nuestra casa y calles aledañas o cuando los cruzábamos por el banco o el súper ¿te acuerdas?, cómo no acordarse, si era (y lo sigue siendo) obligatorio salir contigo, ya que si salía sin ti, y por las calles ellos me encontraban, eso significaba hacer una parada obligatoria en la comisaría, gracias, nuevamente gracias, por no dejar que caiga en la tentación.

Ahora, lo malo de esos primeros días, era que no habían muchos motocares disponibles, y subir a los pocos que había significaba un alto riesgo, aparte de que abusaban con los pasajes; entonces, teníamos que hacer largos tramos a pie, a veces sin nada y otras veces jalando todo el peso de las compras de la quincena; créeme que muchas veces he sentido que me asfixiabas, sí, sentí tu presión y sentí que estaba por desmayar, quería tirarte al próximo tacho pero no, tenía que tragarme esa asfixia y seguir.

Después, decidí romper los estereotipos y empecé a manejar mi bicicleta rosa (o bueno, mi hija dice que es morada, créanle a ella), mis únicas paradas: la casa de mi madre, que se convirtió en una bodega; el banco para retiro de fondos; la fachada de la oficina para robar la señal de wifi y actualizar mis aplicaciones; la tienda de mi amigo David para recoger unas boletas y hacer otros pagos; y, en una que otra ocasión, la casa de mi jefe para entregar o recoger unos cuantos documentos. Pero, esa bicicleta es pequeña y no le sirve a mis piernas, así que, me vi obligado a comprar una bicicleta clásica alta, sí, una Monark de esas antiguas y de la que enamoré desde el primer momento en que la vi, estoy tan enamorado de ella que incluso la personalicé con una placa, sí, ese fue otro amor de estos tiempos, tranquila, hay corazón para las dos.

¿Sabes? Yo quería mucho a tu primera versión, sí, me gustaba por lo suave y simple que era, pero, ese era tu problema, ser simple y débil y yo, yo necesitaba algo más grueso y tosco, ser parte de un grupo de alto riesgo, te obliga a ello; así que, tuve que recurrir a Marlith, una amiga que te confecciona, para buscar la ideal (en diseño y tamaño) para mí, complicada tarea; a veces incluso, he tenido que usar dos al mismo tiempo, otras veces me he tenido que poner un plástico protector en la cara, hubo ocasiones en que necesité una quirúrgica o una más sofisticada como, tus amigas, las pitucas KN95; ahora último, estoy usando las que me regalaron en la oficina, y otros días uso las que yo mismo diseñé; eso es lo interesante en ti, que eres multifacética.

Sí, yo sé que a ti te molesta que algunos no te usen bien, pero, déjalos, que mi chamba y la del resto, que sí te sabemos usar, seguirá siendo la de sensibilización en ello, en tu buen uso; mientras tanto, quiero agradecerte por acompañarme todo este año, feliz aniversario mi adorada mascarilla, de este, tu querido usuario.

Simplemente KAJOVEPI
#Cafecito_Caliente

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